Catedral de Santo Eccehomo
Heritage & Culture
Valledupar | Colombia
2019
Proyecto arquitectónico
Gustavo Vasquez
Fotos
Sebastian Franco
La nueva catedral de Santo Eccehomo, la iglesia más grande de Colombia, nace de la necesidad de ofrecer a la archidiócesis de Valledupar, en constante expansión, un templo capaz de acoger a los miles de fieles que se reúnen con ocasión de las principales celebraciones.



El arquitecto Gustavo Vasquez, encargado en 2013 del proyecto de la nueva Catedral, ha dado forma a un espacio capaz de acoger a unas 4.000 personas en una arquitectura moderna que mantiene una fuerte identidad religiosa. El proyecto de Vasquez expresa simbólicamente la ascensión de los fieles hacia Dios, desde el infierno hasta el Paraíso. El arquitecto ha realizado en la fachada grandes tabiques que representan los 7 sacramentos de la fe católica. Procediendo desde los extremos hasta el centro, los tabiques son cada vez más altos para culminar en la torre del campanario donde se encuentra el imponente crucifijo. La Iglesia, con planta central, está constituida por una única sala de unos 60 metros de anchura distribuida de modo que la asamblea se pueda reunir alrededor del Obispo Diocesano y del altar donde se ofrece el Sacramento de la Eucaristía. Como en la mayor parte de las iglesias de concepción moderna, en la Catedral de Valledupar el espacio también vive de luz. De hecho, es estrecha la relación entre la arquitectura y la luz natural, que es parte fundamental de este proyecto. Once grandes vidrieras polícromas representan la fe cristiana y la cultura Vallenata y permiten la entrada de abundante luz. A éstas se añaden las grandes ventanas colocadas en los tabiques de la cubierta que dirigen la luz hasta la parte central de la sala reduciendo al mínimo la necesidad de luz artificial.


El concepto luminotécnico se ha desarrollado teniendo en consideración el importante papel de la Catedral que, de hecho, acoge las celebraciones religiosas más importantes del país. Se ha focalizado por lo tanto en la integración entre luz natural y luz artificial, en la valorización de la arquitectura y en la posibilidad de crear escenografías diferentes en función de las diversas funciones litúrgicas. Esta última necesidad ha encontrado respuesta en el uso de un sistema de control DALI capaz de crear y recrear escenografías diferentes en función de los diferentes acontecimientos. Además, esto ha permitido un ahorro energético notable y una gran facilidad de gestión para los usuarios.


