Catedral de Santa María Assunta
Heritage & Culture
Volterra, Pisa | Italia
2019
Proyecto arquitectónico
Giorgio Bascià
Proyecto luminotécnico
Arch. Massimo Iarussi
Volterra es la ciudad del alabastro, visitada por un turismo refinado en busca de tesoros poco conocidos pero de grande valor histórico y artístico. La catedral de Santa Maria Assunta es uno de éstos, símbolo de la Volterra medieval y uno de los máximos ejemplos del románico pisano. Consacrada en 1120, alberga preciosas obras de arte antiguas y modernas. En 2016, en vista de las celebraciones por los 900 años de la consagración, la diócesis de Volterra decidió el inicio de las obras de consolidación y restauración además de la modernización del sistema de iluminación. El proyecto luminotécnico se confió al arquitecto y lighting designer Massimo Iarussi, dada su especial sensibilidad y experiencia en ámbito histórico-artístico. También en este proyecto, Iarussi sigue siendo fiel a su filosofía de proyecto que se resume en su afirmación: “el mejor proyecto de luz es el que queda a la sombra”. En la Catedral la luz no asume nunca un papel protagonista, de autorreferencia para sí misma, sino que aparece como algo connatural al espacio que la rodea permitiendo que el visitante goce del espacio en su conjunto.



La nave central
El arquitecto decidió diseñar suspensiones especiales de alabastro, verdaderos faroles luminosos situados bajos los arcos que dividen las naves, suministrando una iluminación suave y difusa y un perfecto equilibrio de las luminancias en las diversas zonas de la Catedral, ocultando a la vista los proyectores destinados a la iluminación del techo artesonado. La Catedral actual es el resultado de una estratificación de elementos y estilos de diferentes épocas que se conjugan en una obra de un valor artístico inestimable. El espacio, aun conservando en la estructura la forma basilical de cruz latina con tres naves, se presenta con un aspecto típico del renacimiento tardío. El techo artesonado se remonta a finales del s.XVI, mientras que el revestimiento de estuco de las columnas, el suelo y las paredes pintadas con bandas blancas y grises pertenecen a la restauración del s. XIX. Las suspensiones de alabastro añaden a la Catedral un nuevo elemento que se remonta a la tradición artesana y artística del tercer milenio y son un homenaje que el diseñador de iluminación ha querido dedicar a la ciudad, capital europea en cuanto a la elaboración de este precioso material. Estos elementos particulares son fruto del trabajo de diferentes artesanos; el de la elaboración del alabastro, el herrero que ha realizado la estructura metálica y Targetti que ha estudiado el corazón tecnológico de la luminaria. Desde el punto de vista luminotécnico, los faroles contribuyen a la iluminación general de la catedral, mientras que las luminarias de interior iluminan el techo y crean énfasis escenográficos de luz cenital en el suelo. El I+D de Targetti ha creado una especie de "barreño" metálico que alberga las luminarias. Un anillo constituido por tiras de LED rodea el contenedor iluminando el plafón de alabastro. Dos proyectores personalizados pertenecientes a la gama ZENO y dotados de una especie de estribo orientable iluminan el artesonado mientras que en la parte inferior se encuentra un pequeño proyector empotrado de la gama LABEL 48V que ilumina el suelo de modo cenital.


Las naves laterales
Para las naves laterales se ha elegido una iluminación indirecta. Las bóvedas se valorizan a través de proyectores lineales situados en las cadenas preexistentes. El efecto que el diseñador de iluminación ha buscado, identificando las potencias precisas y las correctas distancias desde las paredes, es extremadamente suave sin muchos énfasis ni restos de luz. En las mismas cadenas se encuentran carriles de 48V que alimentan los mini-proyectores LABEL, tres a cada lado, destinados a la iluminación de las capillas laterales, decoradas con valiosas pinturas.


